Las 5 derramas más comunes y cómo evitarlas

Nadie quiere recibir una notificación de derrama en su buzón. Sin embargo, muchas de estas cuotas extraordinarias son previsibles. Aquí analizamos las más frecuentes y cómo una gestión inteligente puede ahorrarte miles de euros.

1. Reparación de cubiertas y tejados

Las filtraciones son el enemigo número uno. Suelen aparecer tras épocas de lluvias intensas en edificios con mantenimiento deficiente.

Cómo evitarla: Realizar limpiezas anuales de sumideros y canalones. Una revisión preventiva cuesta el 5% de lo que supone una reparación estructural.

2. Modernización del ascensor

Ya sea por normativa de seguridad o por fin de vida útil de la maquinaria.

Cómo evitarla: Negociar contratos de mantenimiento que incluyan piezas de desgaste y crear un fondo de reserva específico para renovaciones técnicas cada 10 años.

3. Rehabilitación de fachadas

Desprendimientos de revoco o grietas estructurales que suelen detectarse en la ITE/IEE.

Cómo evitarla: No ignorar las pequeñas grietas. El sellado temprano evita que el agua penetre y oxide el forjado, multiplicando el coste por diez (x10).

4. Roturas de bajantes y tuberías comunitarias

Provocan humedades en viviendas y son una fuente constante de conflictos entre vecinos.

Cómo evitarla: Sustitución programada de tuberías de fibrocemento o hierro por materiales modernos (PVC/Multicapa) antes de que colapsen.

5. Eficiencia Energética (Calefacción Central)

Adaptación a repartidores de costes o cambio de calderas de gasoil a gas/biomasa.

Cómo evitarla: Aprovechar las subvenciones de los fondos Next Generation. Una comunidad informada puede financiar hasta el 80% de la obra con ayudas públicas.

¿Tu comunidad gasta demasiado?

Un administrador eficiente puede reducir estos costes imprevistos mediante mantenimiento preventivo.

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